La música y el autismo: un lazo de comunicación de puro amor. Si! La música es por excelencia la herramienta de comunicación NO verbal, más efectiva que puede utilizarse con una persona que se encuentre dentro del espectro autista.
El autismoNO es una enfermedad. Es un síndrome que se manifiesta mediante signos y códigos comportamentales diferentes o menos comunes. La persona con autismo tiene una manera de vivir en el mundo diferente a lo que cotidianamente podemos “creer” que es normal. Pero son seres musicales igual que tú y yo.
Simplemente se trata de tener paciencia, desarrollar la observación, trabajar sobre nuestros propios prejuicios y necesidad de control, además de tener conocimientos específicos y presencia profesional, para poder desarrollar una relación terapéutica que estimule a la persona con autismo aceptando tal y como es.
Con sus características personales y así construir a lo largo del tiempo, un tratamiento o proceso educativo-terapéutico, que ayuda no sólo a la persona con autismo, sino también a toda su familia, en especial madres, padres y hermanos.

La música al tener un lenguaje propio, universal y desarrollarse en un lenguaje que no implica necesariamente la palabra y el entendimiento, llega en muchas ocasiones a extraer emociones, movimientos, conductas y también palabras que enriquecen el mundo del niñ@ y/o adulto con autismo, ampliando así sus recursos intra e interpersonales.
Además, en la mayoría de los casos, no conozco personas autistas a las que, en mayor o menor medida, no les guste la música, cantar y bailar.
¿Por qué no aprovechar esto entonces para ayudarles a crecer felices, aceptando su condición?
